"Aprendí a ser formal y cortés, cortándome el pelo una vez por mes..."
Y así, mientras suena Sui Generis de fondo, voy encarando la última actividad de esta semana, justamente tan cargada de actividades.
He aprendido que Google no es una persona (tampoco los demás SE, por supuesto), y no tiene por qué interpretar qué es lo que yo quiero buscar. Para eso YO cuento con un cerebro y la CAPACIDAD de codificar correctamente la manera en que debo pedir información sobre determinado tema.
He aprendido que la ecuación éxito, confiabilidad y tiempo no siempre se resuelve favorablemente. A veces, si bien mi SE preferido es muy veloz y encuentra una variedad interesante de resultados, no siempre los que arroja son confiables. Soy enemiga acérrima y confesa de Wikipedia, y detesto que siempre sea la primera página que aparece en la lista de resultados.
He aprendido que uno debe revisar la manera en que busca. No es necesario insultar al SE ni a la máquina; a veces, simplemente, con observar que, por ejemplo, había escrito "Cortázar" con s o sin la tilde, se recuperan valiosos minutos que de otra manera emplearíamos tirando el monitor por la ventana. Actividad poca productiva si las hay. Y costosa.
He aprendido mucho, por suerte. Una bella cualidad del ser humano, la capacidad de aprender. Y qué es el aprendizaje sin la búsqueda que lo motive primero.
Curso Citep
http://campuscitep.rec.uba.ar/course/view.php?id=1008
domingo, 27 de noviembre de 2011
De cómo realizar una búsqueda académica y no morir en el intento
Bueno. Seguimos con el curso. Lo que ya es muy bueno, porque se trata de un índice de que, pese a la altura del año, las pilas infinitas de evaluaciones, integradoras y monografías por corregir (que tienen esa característica peculiar de poder reproducirse... ¿serán hermafroditas?) y otras yerbas, ESTOY VIVA. Y no es poco. Todo aquél que sea docente puede comprenderme. El que no lo sea, y además piense que tenemos tres meses de vacaciones y que sólo trabajamos medio día... que se abstenga de siquiera rozar con sus impertinentes ojos este blog.
Entonces, como efectivamente sigo con el curso, tengo que realizar una nueva actividad. Por supuesto, no me voy a llevar el certificado de arriba, ¿no? Por suerte tengo tutores geniales que viven atrás de la computadora. Y siento que realmente leen lo que escribo. A no decepcionarlos, entonces.
La actividad de esta semana consiste en realizar una búsqueda (que yo definí académica, porque soy así de complicada) e ir anotando aquí los resultados. Como tengo un alma poética, pensé en buscar material sobre la Generación del '27. Además, como vengo corrigiendo monografías al respecto, se ve que mi inconciente se manifiesta en este proceso. Dejemos que se manifieste, pues.
Vamos nomás al Google Académico. Pucha, cómo cuesta deshacerse de la facilidad de buscar todo en el Google. Nada más difícil que desarraigar un prejuicio, y el Google a esta altura lo veo como un ENORME prejuicio. (Señores del Google, si me están leyendo, todavía los quiero. Pero un poco menos. Échenle la culpa al curso y sus propuestas reflexivas.)
Tipeo "generación del 27". Aparece una larga lista de preciosos documentos acerca de tan bonito tema. "Genial - pienso -, ahora podría armar una linda Wiki con todo esto. Pero sería bueno agregar algunos videos, ¿no?" Tal vez esto se deba a que terminé hace poco con un curso de Audiovisuales en Educación, y mi inconciente dicta y dicta...
Pero acá se termina mi amor por el Google académico también. Tipeo "videos generación del 27", y nada. Libros, pdf, mas ningún video. Pruebo entonces con "generación del 27 videos", tanteando la indexación del buscador SE... y tampoco. Aparecen los mismos títulos que antes (bueno, está bien, señores del Google, el tercero cambió de orden con el cuarto; puf, qué cambio...), y comienzo a dudar. "¿No hay ningún video? ¿Será posible? Es un tema importante..."
Mi frustración dura poco. Voy a youtube.com, y tipeo, nuevamente, "videos generación del 27". Páginas y páginas de entrevistas, videos subidos por alumnos, por profesores, investigaciones...
En conclusión, mi éxito se debió a que confié más en mi propio criterio que en el del SE. La confiabilidad del Google Académico ha decaído ante mis ojos, y el tiempo que me insumió en buscar solamente la segunda parte de lo que estaba necesitando fue un tiempo (no tan preciosamente) perdido. La ecuación "Éxito, Confiabilidad, Tiempo" me da -10, señores. Así que ya saben, lectores... si necesitan algo, vayan a youtube.
(agregado en letra chica: para buscar documentos, pueden seguir utilizando el Google Académico... pero desconfíen, no vaya a ser que crean que lo que buscan no existe.)
Entonces, como efectivamente sigo con el curso, tengo que realizar una nueva actividad. Por supuesto, no me voy a llevar el certificado de arriba, ¿no? Por suerte tengo tutores geniales que viven atrás de la computadora. Y siento que realmente leen lo que escribo. A no decepcionarlos, entonces.
La actividad de esta semana consiste en realizar una búsqueda (que yo definí académica, porque soy así de complicada) e ir anotando aquí los resultados. Como tengo un alma poética, pensé en buscar material sobre la Generación del '27. Además, como vengo corrigiendo monografías al respecto, se ve que mi inconciente se manifiesta en este proceso. Dejemos que se manifieste, pues.
Vamos nomás al Google Académico. Pucha, cómo cuesta deshacerse de la facilidad de buscar todo en el Google. Nada más difícil que desarraigar un prejuicio, y el Google a esta altura lo veo como un ENORME prejuicio. (Señores del Google, si me están leyendo, todavía los quiero. Pero un poco menos. Échenle la culpa al curso y sus propuestas reflexivas.)
Tipeo "generación del 27". Aparece una larga lista de preciosos documentos acerca de tan bonito tema. "Genial - pienso -, ahora podría armar una linda Wiki con todo esto. Pero sería bueno agregar algunos videos, ¿no?" Tal vez esto se deba a que terminé hace poco con un curso de Audiovisuales en Educación, y mi inconciente dicta y dicta...
Pero acá se termina mi amor por el Google académico también. Tipeo "videos generación del 27", y nada. Libros, pdf, mas ningún video. Pruebo entonces con "generación del 27 videos", tanteando la indexación del buscador SE... y tampoco. Aparecen los mismos títulos que antes (bueno, está bien, señores del Google, el tercero cambió de orden con el cuarto; puf, qué cambio...), y comienzo a dudar. "¿No hay ningún video? ¿Será posible? Es un tema importante..."
Mi frustración dura poco. Voy a youtube.com, y tipeo, nuevamente, "videos generación del 27". Páginas y páginas de entrevistas, videos subidos por alumnos, por profesores, investigaciones...
En conclusión, mi éxito se debió a que confié más en mi propio criterio que en el del SE. La confiabilidad del Google Académico ha decaído ante mis ojos, y el tiempo que me insumió en buscar solamente la segunda parte de lo que estaba necesitando fue un tiempo (no tan preciosamente) perdido. La ecuación "Éxito, Confiabilidad, Tiempo" me da -10, señores. Así que ya saben, lectores... si necesitan algo, vayan a youtube.
(agregado en letra chica: para buscar documentos, pueden seguir utilizando el Google Académico... pero desconfíen, no vaya a ser que crean que lo que buscan no existe.)
viernes, 18 de noviembre de 2011
En busca del rastreo perdido
Comencé con mi tercer curso virtual. Entre otras cosas, la ansiedad y la angustia me están carcomiendo los nervios. Mucha tarea, muchas actividades, muchos saberes para procesar... (qué vértigo que siento, ¿dónde estaba el Dramamine...?)
La actividad de esta semana consiste en publicar aquí, en este (intento que sea) bello espacio, la asociación entre los procesos de rastreo, indización y presentación de los search engine y aquellos conceptos previos que yo ya utilizaba.
Algo que nos debería quedar claro es que el buscador es el ser humano que está mirando la pantalla y que el search engine es el sistema informativo, la herramienta que utilizamos para buscar. Normalmente nos confundimos y hablamos de buscador como herramienta: error técnico que debiéramos no cometer más, si no queremos que nos sangren las orejas.
Para ir traduciendo lo planteado, explico brevemente a continuación en qué consiste cada uno de estos procesos.
Ahora bien, ya definidos aproximadamente, ¿cómo podríamos integrarlos? Pues bien, si lo que yo deseo es buscar, por ejemplo, una cita que me lleve al segundo párrafo del capítulo 7 de Rayuela (por ejemplo, "Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca [...]"), debería poder contar con un SE que pueda recolectar datos, relacionarlos según un índice y presentarlos de manera que yo-buscador pueda analizarlos / utilizarlos para un determinado fin.
Ahora bien, yo-buscador no debería asimilar directamente aquello que encuentro en un SE. Puede aparecer la cita con un error. Puede haber una omisión, una (o varias) falta (s) de ortografía, por ejemplo. Burbules y Callister (2001) definen como “hiperlectores” a aquellos actores que “comparan diferentes fuentes de información, evalúan el modo en que se reclama y establece la autoridad en los sitios, analizan quién produjo el sitio y por qué, y reflexionan acerca de qué puede estar ausente y por qué”. Y esto es algo que deberíamos tener muy presente.
El análisis crítico no debe, no puede dejar de presentarse, aun en estos tiempos en que la información aparece como algo que se encuentra tan al alcance de la mano. Debemos ser capaces de cotejar, de interrelacionar y correlacionar datos, acudiendo a distintos SE, teniendo siempre en cuenta la riqueza de las nuevas herramientas tecnológicas, la rapidez, la velocidad y la comodidad que nos dispensan, pero sin olvidar que los que manipulan la información también son seres humanos que cuentan con intenciones determinadas.
La actividad de esta semana consiste en publicar aquí, en este (intento que sea) bello espacio, la asociación entre los procesos de rastreo, indización y presentación de los search engine y aquellos conceptos previos que yo ya utilizaba.
Algo que nos debería quedar claro es que el buscador es el ser humano que está mirando la pantalla y que el search engine es el sistema informativo, la herramienta que utilizamos para buscar. Normalmente nos confundimos y hablamos de buscador como herramienta: error técnico que debiéramos no cometer más, si no queremos que nos sangren las orejas.
Para ir traduciendo lo planteado, explico brevemente a continuación en qué consiste cada uno de estos procesos.
- Proceso de recolección de datos de un buscador: Lo asocio directamente a mis búsquedas de material bibliográfico, sea para la escuela o trabajos de investigación propios
- Proceso de indización: Lo vinculo con un catálogo de libros y autores. Según la actividad que desee llevar a cabo, puedo tener en cuenta criterios más bien "geográficos" (Literatura Argentina, Latinoamericana, Española, etc.) o alfabético (Borges, Cortázar, etc.)
- Proceso de presentación: Lo relaciono con una interfaz amigable y práctica que me permita relacionar los datos entre sí.
Ahora bien, ya definidos aproximadamente, ¿cómo podríamos integrarlos? Pues bien, si lo que yo deseo es buscar, por ejemplo, una cita que me lleve al segundo párrafo del capítulo 7 de Rayuela (por ejemplo, "Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca [...]"), debería poder contar con un SE que pueda recolectar datos, relacionarlos según un índice y presentarlos de manera que yo-buscador pueda analizarlos / utilizarlos para un determinado fin.
Ahora bien, yo-buscador no debería asimilar directamente aquello que encuentro en un SE. Puede aparecer la cita con un error. Puede haber una omisión, una (o varias) falta (s) de ortografía, por ejemplo. Burbules y Callister (2001) definen como “hiperlectores” a aquellos actores que “comparan diferentes fuentes de información, evalúan el modo en que se reclama y establece la autoridad en los sitios, analizan quién produjo el sitio y por qué, y reflexionan acerca de qué puede estar ausente y por qué”. Y esto es algo que deberíamos tener muy presente.
El análisis crítico no debe, no puede dejar de presentarse, aun en estos tiempos en que la información aparece como algo que se encuentra tan al alcance de la mano. Debemos ser capaces de cotejar, de interrelacionar y correlacionar datos, acudiendo a distintos SE, teniendo siempre en cuenta la riqueza de las nuevas herramientas tecnológicas, la rapidez, la velocidad y la comodidad que nos dispensan, pero sin olvidar que los que manipulan la información también son seres humanos que cuentan con intenciones determinadas.
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