Esta semana me vi con un
desafío importante: aprender a hacer un formulario en Google Docs. Previamente
había armado una presentación y un documento, así que pensé que no iba a ser
tan difícil… Estaba bastante equivocada.
Fue sumamente complicado
armarlo. No solamente porque tuve que “desenterrar” parte del vocabulario
técnico que había aprendido en algunas clases de inglés sino porque me veía con
herramientas que no reconocía: armar una actividad de diseño (elegí colocar una
imagen) y preparar otras con respuestas que iban del texto breve a uno más
extenso (paragraph text), multiple choices, checkboxes y choose from a
list. Sin embargo, nada se compara al momento en que armé el grid o cuadrícula. No entré en pánico
porque, debo reconocerlo, desde que estoy participando en los cursos de Citep
(suena a propaganda… y sí, algo así es) les estoy perdiendo el terror a,
justamente, las nuevas herramientas tecnológicas.
Me siento más desenvuelta,
más temeraria. De hecho, con la bendita cuadrícula, reconozco, antes no hubiera
podido trabajar. Ahora probé (instauré) el sistema de ensayo y error: escribo,
pruebo, hago vista previa, edito, vuelvo a probar, vuelvo a escribir. Y así fue
saliendo una evaluación completa y variada. Un poco larga (perdón, queridas alumnas
virtuales): es mi primera evaluación, al fin y al cabo. Gracias a Aldana Trabucchi,
Patricia Liceda y María Yrbas por resolverla y por servirme de modelo. Están “aprobadas,
aprobadísimas. Gracias, otra vez.

Y bueno, todo muy lindo pero no termina ahí. Después me metí con el resumen de respuestas. No entendía ni cómo podía llegar a él. Como siempre, me sirvió el sistema de ensayo y error. Una vez más. Y me encontré con un resumen maravilloso, con cuadros comparativos, gráficos de torta, gráficos de línea… Me sentía que había entrado en otro mundo.
Y por supuesto que entré en otro mundo. Un mundo más libre, donde todo es posible, tal vez porque es virtual. Donde todos estamos invitados a entrar. Donde los miedos no cuentan. Donde todos somos iguales.
Por supuesto que hay que seguir
trabajando, sobre todo para que el último enunciado sea posible. Está en
nosotros, los docentes, trabajar para que ese universo deje su virtualidad y se
continúe en la realidad.
Como docentes, tenemos la
responsabilidad de continuar aprendiendo y aprehendiendo, de motivar el
pensamiento crítico, de instaurar prácticas reflexivas en nuestros estudiantes,
y en nosotros mismos. De pelear, finalmente. De luchar por ese mundo mejor.
Hagámoslo.

Hola Marilina!
ResponderEliminarme gustó tu síntesis de emociones vividas en el armado del formulario! De más está decir que me gustó jugar a ser tu alumna.
Espero poder utilizar esta herramienta ya que me resultó muy versátil e interesante.
Y como bien decís vos, no importa si es virtual o presencial, nunca debemos olvidar de motivar al estudiante, de enseñar con el pensamiento crítico y prácticas reflexivas.
Saludos
Qué sigan los éxitos!
Aldana
Gracias, Aldana! Igualmente!!!
EliminarHola Marilina, comparto totalmente lo del ensayo y error con el armado del formulario, fue dificultoso y desde el lugar de alumna sentí esa sensación de desamparo y desesperación ante lo desconocido, pero me sirvió para rescatar lo valiosa que es colaboración entre compañeros.
ResponderEliminarMe gustó muchísimo tu comentario sobre el mundo virtual donde todo está permitido, al menos desde nuestro lugar de alumnos.Muchas veces los alumnos no participan, no porque no estén interesados, sino porque no se animan por miedo a equivocarse.
No vemos!
Es una gran verdad... El miedo también existe a nivel virtual...
ResponderEliminarNos seguimos leyendo, gracias!