Entiendo que mi tipo de
evaluación refiere esencialmente a actividades de comprensión: como Perkins y Blythe,
entiendo “que la comprensión es poder realizar una gama de actividades que
requieren pensamiento respecto a un tema; por ejemplo,
explicarlo, encontrar evidencia y ejemplos, generalizarlo, aplicarlo, presentar
analogías y representarlo de una manera nueva.”
Con esto, comprendo que la
riqueza de mi práctica consiste en que el estudiante sea autónomo a la hora de
pensar; intento fortalecer su pensamiento crítico. Entonces, propongo buscar
información, vincular, compartir, relacionar con otra idea de manera creativa,
publicar estas ideas en un blog, armar un video, etc. Finalmente, también
recurro a las evaluaciones escritas formales, sobre todo en la instancia de
evaluaciones integradoras cuatrimestrales. Al menos, de 1º a 3º. En 4º, al
mantener una blogosfera, por lo que pido una entrada que sea lo suficientemente
abarcadora de los temas que hemos visto teniendo en cuenta un eje, propuesto
por el alumno.
Con respecto a los puntos
enmarcados dentro de EPNS (Entusiasmo, Preocupación,
Necesidad, Sugerencias),
me interesa implementar estrategias de abordaje de contenidos a los fines de
detectar debilidades y subrayar fortalezas en los estudiantes. Me preocupa caer en
prácticas desusadas y anquilosadas, por lo que constantemente me actualizo (de
hecho, aquí estoy…)
Entiendo que es una
necesidad encontrar una manera de clarificar, sistematizar, “objetivizar” las
observaciones que realizo sobre el trabajo de los estudiantes: noto, por ejemplo,
que a veces entre los estudiantes comparan sus resultados y me llaman para que
les explique “por qué si X puso lo mismo que yo, tengo menos nota”. Muchas
veces me sucede que la mencionada diferencia se debe al distinto nivel de
esfuerzo: tal vez tiendo a caer en cierto tipo de “premio” a la hora de evaluar
al estudiante que ha puesto más empeño por sobre aquel que tiene un desempeño
brillante ordinariamente. Normalmente pongo notas del estilo: “falta
profundizar”, “estructura endeble”, “muy buenas reflexiones”, etc. Prometo mejorar…
Para ir finalizando,
deseo dejar como reflexión que los alumnos que participan de actividades co-elaborativas
(pido prestada esta expresión a Silvia Andreoli, me parece muy clara y
sintetizadora de lo que estoy intentando expresar) llevan a cabo un aprendizaje
mucho más enriquecedor e inolvidable. Los blogs, los videos, la comunicación
vía Twitter, entre otros, contribuyen a hacer desaparecer esa barrera
infranqueable entre alumno y profesor que tanto les ha gustado a los
descendientes de Amadeo Jacques. Sin cuestionar la ética y el desempeño del
genial y controversial rector del Nacional, entiendo que estamos en tiempos muy
distintos, y debemos ubicarnos dentro de esta coyuntura. Lamentablemente, como
dice en su blog Patricia
Liceda, las actividades de
abordaje múltiple y el trabajo colaborativo no son muy populares en
las clases regulares presenciales. Es
necesario que salgamos del anquilosamiento y entendamos que estos tiempos que
estamos viviendo nos ofrecen herramientas muy interesantes. Perdamos el miedo a
conocerlas y utilizarlas.
Hola Marilina,
ResponderEliminarQué buen análisis metacognitivo, es como si estuviera en tu aula viendo la clase... Es realmente positiva tu actitud de buscar la mejora permanente de las prácticas, me alegro sinceramente por tus alumnos. Definitivamente comparto con vos esta idea de que el trabajo colaborativo "es un viaje de ida": una vez que lo experimentaste en primera persona y que comprobaste su "efecto" en tus estudiantes cuando evalúas los resultados, volves por más. Y está en verdadera sintonía con las propuestas de evaluación enfocada en la comprensión. Hay que seguir leyendo, analizando nuevas propuestas... Prefiero pensar que Amadeo Jacques tal vez estaría googleando alguna búsqueda en la Web si viviera en esta época, por qué no?
Gracias, Patricia!!!
ResponderEliminarMuy buena idea...
Hola Marilina, muy buena reflexión.
ResponderEliminarMe quedo con 2 ideas que planteas.
La primera es tu preocupacion de "caer en prácticas desusadas y anquilosadas", como comentaba hace un rato en el blog de Aldana, es necesario asumir esa responsabilidad de formarnos y aprender para mejorar continuamente nuestras practicas.
La segunda es tu necesidad de "objetivizar" las observaciones. Comparto tu pensar, pero soy de los que tienden a intentar evitar caer en los "premios y castigos", porque entiendo que al diseñar una evaluacion para todos igual, no puedo romper evaluar cosas que no contemplé en el diseño. Obviamente depende mucho del tipo de evaluacion, pero creo que pondría más el foco en cambiar el paradigma, pasar a evaluar otras cosas para lograr que la calificacion pueda plasmar eso que muy subjetivamente percibimos, que creemos que merece una diferenciacion, pero que por el diseño de evaluacion que elegimos nos perdimos de analizar.
Ojala podamos ir por ese camino,
Un saludo